EL ARROZ, MENUDO GRANO.

¿Me preguntas por qué compro arroz y flores? Compro arroz para vivir y flores para tener algo por lo que vivir. (Confucio 551 AC-478 AC)
Como dijimos en nuestro articulo sobre el pan, todas las grandes civilizaciones se han desarrollado entorno a un cereal y el arroz ha sido el pilar sobre el que han crecido todas las culturas orientales. Según los datos históricos de los que disponemos, todo parece indicar que es originario del sureste asiático, aunque es una planta que crece silvestre, creemos que su cultivo comenzó hacia el 6500 a.d.Cr. en la China septentrional, India o la actual Tailandia sin tener certeza en qué preciso lugar ocurrió tal hecho. Aun siendo el segundo cereal más consumido por el hombre después del trigo, el impacto sobre determinados grupos de población es tan decisivo que ninguna actividad agrícola proporciona alimento a tantas personas, sustenta a muchas familias y es tan indispensable para el desarrollo de países con un elevado índice demográfico. La producción de arroz alimenta diariamente casi a la mitad de la población mundial y abarca el once por ciento de la superficie cultivable del planeta.
Puesto que el arroz como hemos dicho es básico, en las culturas orientales no es extraño que cada país tenga sus particulares leyendas, mitos y creencias que se han transmitido entre generaciones. En la tradición oral más antigua, se trata de un don del cielo, otorgado al hombre por Dios, para atenuar su hambre. Pero, para lograrlo, los seres humanos deben trabajar mucho en su cultivo, esa tarea tan fuerte para obtener el preciado grano se traduce como un razonable castigo por los malos actos cometidos por las personas, o por sus acciones inmorales.
En la India, cuenta una leyenda, que un día Bambarazon, diosa de la misericordia, viendo que los hombres permanentemente pasaban hambre sintió tristeza y compadeciéndose de ellos decidió ayudarles. Una noche en secreto bajó a la tierra, concretamente a los arrozales, y presionando sus pechos hizo que brotara leche, derramándola sobre las espigas de arroz, hasta que salió la última gota de leche y manó sangre, de la leche surgieron los granos blancos y los rojos, no comestibles, de la sangre. De acuerdo con otro relato de la mitología hindú, el dios Shiva quedó cautivado de una atractiva doncella llamada Reuta Domila y decidió desposarla, la joven para probar el amor del dios le pidió que si era capaz de encontrar un alimento del que nadie pudiera cansarse, accedería a su propuesta. Shiva ordenó buscarlo por todo el mundo, pero su intento fue infructuoso, causando tal tristeza en la bella doncella que esta murió. El dios profundamente apenado la honró con el más fastuoso de los entierros. Pasado el tiempo de la sepultura de la joven brotó una planta desconocida en aquel tiempo, cuya semilla Shiva entregó a los hombres para que la cultivaran, desde entonces el arroz entró a formar parte de la historia de la humanidad.
En China, uno de los insultos mas graves consiste en arrojar el plato de arroz de alguien al suelo. Es tal la devoción que sienten por tan preciado grano que se practica una costumbre, “presentar el arroz de Año Nuevo”, colocan en un altar un plato de madera con arroz dedicado a los antepasados de la familia con el fin de atraer la buena suerte para el año venidero. También existe la tradición como forma de saludo de preguntar ¿has comido hoy tu ración de arroz? si la respuesta es afirmativa indica que la persona esta bien. La palabra arroz en chino la podríamos traducir perfectamente como alimento y su importancia se refleja en muchos dichos populares como el que previene a las mujeres que cada grano de arroz que dejen en su plato será una cicatriz en el rostro de su futuro esposo.
En Indonesia, a las mujeres no se las considera preparadas para el matrimonio hasta que no saben preparar el arroz. Los establos donde se almacena se consideran lugares sagrados, donde habita su espíritu hasta la próxima siembra o cosecha. Debido a este carácter divino estos silos a menudo se tallan en nobles maderas y se adornan con gran belleza, existiendo reglas muy estrictas en cuanto a la forma de entrar al granero.
Campo de arroz en la provincia de Oki ( Utagawa Kiroshige )


Piensan los historiadores que fue Alejandro Magno quien introdujo el arroz en Occidente. Los griegos y los romanos lo consideraban como algo extraño y su consumo se limito a las clases más pudientes, si bien lo valoraban por sus propiedades para los problemas intestinales. Lo usaban en forma de tisana y hacían la conocida agua de arroz.
En España el arroz lo introdujeron los árabes, fueron los que por primera vez lo plantaron como cultivo intensivo en el reino de Al-Andalus, propagando los sistemas de riego y canalización que con pocas modificaciones aun perduran. Es suficiente consultar cualquier recetario de cocina española para ver la relevancia que el arroz tiene en nuestra gastronomía, prueba de ello es que uno de nuestros platos más conocidos internacionalmente es la paella, sino el que más.
Acabemos diciendo que según los investigadores este cereal puede desempeñar una labor fundamental en el proyecto de acabar con el hambre en el mundo. Hoy es el origen de los ingresos de casi mil millones de seres humanos, en su mayoría mujeres, en quienes se basa la producción, elaboración y distribución del grano. Actualmente vertebra la sociedad de muchas naciones, integra su cultura, costumbres, tradiciones y hasta el paisaje.



ARROZALES DE LA BAHIA DE HALONG VIETNAN




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Todos los años años los agricultores del pueblo japones de Kodainai llevan a cabo una curiosa actividad para la cual se preparan todo el año. Se ponen de acuerdo en recrear con sus siembras de arroz gigantescas figuras que corresponden a la mitologia o el arte tradicional japones. Para ello utilizan dos variedades de arroz que al crecer dan diferentes tonalidades en sus hojas.Una es la variedad Inakadate con hojas de una tonalidad amarilllenta con tintes purpuras. La otra es una variedad autoctona la tsagaru con un intenso color verde, el contraste hace posible en el sembrado la formación de las figuras.

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